lunes, 13 de mayo de 2013

DÍA DE MUERTOS SEGÚN DISNEY



La intención del corporativo Disney de registrar “Día de Muertos” como una marca de su propiedad no podría haber sido peor recibida entre los medios y la opinión pública. Hasta el pasado martes, Disney pretendía erigirse como propietaria del dominio exclusivo del “Día de Muertos”, esto con la finalidad de comercializar su última película animada bajo la dirección de Pixar y del creador de Toy Story 3 Lee Unkrich.

La supuesta película “Día de los Muertos” generaría asimismo una serie de productos y mercancías que también Disney deseaba comercializar. Además de los sendos peluches y muñequitos, se fabricarían adornos de navidad, imanes decorativos, productos de tocador, comida congelada y botanas, tal como lo expresó la empresa en su aplicación para el registro ante la U.S. Trademark and Patent Office.

Los internautas manifestaron su desaprobación a través de las redes sociales poniendo en evidencia así las rapaces políticas comerciales de este gigante del entretenimiento norteamericano. Ante el amplio descontento y las airadas protestas que este pretendido registro suscitó en la opinión pública, Disney ha optado por desistir de su intento. Ahora, han decidido cambiar el título de la cinta y retirar la solicitud de derechos sobre el nombre. Al parecer, su intención original era “proteger cualquier título potencial de la película o alguna actividad relacionada”, según expresó una portavoz de Disney en un comunicado a CNN México, quien también agregó en respuesta al descontento: “Desde entonces se ha determinado que el título de la película cambiará, y por lo tanto estamos retirando nuestra solicitud de registro de marca”.

En una película de Disney con el título “Día de Muertos” ¿qué veríamos? ¿Catrinas protagonizando persecuciones? ¿Coprotagonistas en forma de calaveritas de azúcar? ¿Créditos con fondos de papel picado? No cuestiono la excelencia de los proyectos de Pixar que desde hace varios años han dado especial brillo y calidez a las películas de la Disney, pero lo que sí me parece que no debemos ignorar es la aparente falta de juicio de un corporativo que pretende apoderarse comercialmente de un patrimonio que no pertenece a un individuo o a una empresa, sino a una colectividad.

Este asunto de Disney es a todas luces una metida de pata del corporativo, una carencia de sentido común y sensibilidad social, es el resbalón de una empresa que al sentirse intocable no quiere ver más allá de sus propios intereses mercantiles. Afortunadamente han reconsiderado y dado marcha atrás a sus pretensiones. Lo que ahora nos queda para la reflexión es la preocupante y creciente tendencia entre los grandes corporativos internacionales de capitalizar e incorporar el patrimonio cultural intangible al ámbito de lo mercantil desde la óptica de lo norteamericano.

A manera de cierre a esta columna, no quiero dejar de comentar que desde noviembre del 2003, la celebración del Día de Muertos ingresó en la lista del Patrimonio Oral e Intangible de la Humanidad de la UNESCO. Esta contundente información resolvería cualquier duda que el corporativo Disney pudiera haber tenido acerca de la propiedad patrimonial o intelectual del Día de Muertos antes o durante la solicitud del registro como marca. Una controversia que seguramente Disney querrá olvidar lo más pronto posible.